El 15 de noviembre de 1492 dos mensajeros de Colón, al regresar de una exploración a Cuba, declararon haber visto "una clase de grano, que llaman maíz, de buen sabor cocinado, seco y en harina". El maíz se fue encontrando luego sucesivamente en toda América, desde Chile hasta Canadá. Aunque los conquistadores no llegaron a darse cuenta de ello, este grano dorado nativo de América era de mayor importancia para el mundo que todo el oro y la plata de México y el Perú.
Actualmente no hay ningún país en el América Latina que no siembre maíz. Desde el asentamiento humano en América, el maíz a sido a conformado el alimento principal de todos los pueblos indígenas, adaptándolos a sus regiones ya que es una planta tropical.